Audrey, la elegancia

Cristina Morató, en su libro Divas rebeldes,descubre algunas cosas sobre Audrey, la actriz eternamente niña, la de los ojos grandes y tristes, la mujer que quiso ser madre por encima de todo porque necesitaba amar más que ser amada.
Nunca fue más feliz que la temporada en que se retiró con sus dos hijos a una casa en el campo,  lejos de las actuaciones y el falso oropel, viviendo en la sencillez. 
Hubiese sido bailarina de ballet clásico (y el porte y la elegancia del cisne lo demuestran) pero la guerra truncó sus ilusiones y le acarreó una salud frágil, quebradiza.
Fue una mujer solidaria que dedicó los últimos años de su vida a los demás: a los niños hambrientos, solos, huérfanos de cariño.
De sus películas me quedo con ésta; una metáfora (¿quizás?) sobre la vida. Porque a veces tienes lo que deseas y te das cuenta de que eso no era exactamente lo que querías. Y tropiezas con algo infinitamente mejor. Me recuerda, también, a uno de los últimos libros que he leído: El tiempo mientras tanto, de Carmen Amoraga. La protagonista se enamora a los 13 años del que cree que es su príncipe azul y ya en la treintena, descubre que no lo quiere en absoluto. Porque no es así lo que ella soñó. 
Así le ocurrirá a Sabrina:


Y como nos cuenta Morató, a Audrey le sucedió algo parecido con Willian Holden (salvando las distancias). Durante el rodaje de la película tuvieron un romance; Holden era un bebedor contumaz, casado y con hijos. Audrey le abandonó de inmediato cuando descubrió que el actor se había hecho una vasectomía.

Comentarios

Xibeliuss ha dicho que…
Enorme "Sabrina". Por encima, incluso, de "Desayuno" -que tampoco es calva. Quizás el único fallo es la elección de dos galanes demasiado maduros, por bien que se defiendan con sus papeles.
Y Audrey... ¿qué decir? Siempre maravillosa.
Abrazos y feliz año nuevo!
Mª. Antonia Moreno ha dicho que…
Gracias, Xibeliuss. Feliz 2011!!!

Feliz Año Nuevo para todos los que se acercan a este blog, los que leen y escriben, los que sólo leen, los que se manifiestan, los que no... Os deseo todo lo mejor. Un abrazo
Sirena Varada ha dicho que…
Querida María Antonia, muchas gracias, me doy por aludida... Soy de las que se acercan a tu blog (ultimamente de las que "sólo leen") Te deseo lo mismo: lo mejor.

Te preguntas si la película Sabrina es una metáfora de la vida. Yo creo que sí y que acaso lo mejor que nos pueda ocurrir sea tropezar con algo infinitamente mejor.


¡Felices letras y feliz vida¡
Mª. Antonia Moreno ha dicho que…
Gracias, Sirena. Igualmente para ti.

Un abrazo