A 11.000 metros

Como si un niño gigante jugase con el rastrillo, la pala y el cubo. Montoncitos de arena ocre, negra y blanca. Piscinas de agua en medio de un bosque. Sembrados marrones, amarillos y rojos hechos de patchwork. Árboles como florecillas verdes. Casitas blancas y rojas del Monopoly. Algodón dulce flotando en el éter azul. Así es nuestro mundo a once mil metros de altura...

Comentarios

Xibeliuss ha dicho que…
Todo es cuestión de perspectiva y siempre viene ien recordar lo pequeños que somos.
Un abrazo, Mª Antonia
Mª. Antonia Moreno ha dicho que…
Pues sí, eso creo. Un abrazo, Xibeliuss
Isabel Romana ha dicho que…
¡Genial la foto de una bañista haciendo el muerto sobre fustes de columnas en el fondo del mar...! A veces parece que el mundo sea más bonito sin nosotros. Besos, querida amiga.
Mª. Antonia Moreno ha dicho que…
A veces, pero no siempre! (afortunadamente).

Un beso, Isabel
alicia ha dicho que…
Regreso y me encuentro esta visión de dioses de nuestro pequeño mundo. Un placer caminar de nuevo sobre las nubes de tu cuaderno.
Abrazos de pájaro
Mª. Antonia Moreno ha dicho que…
Bienvenida, alicia. Un placer que me acompañes en el camino. Un beso