Manuela 3, y fin

Sería una coincidencia. Tal vez se fueron a vivir a otro sitio. Quizás la novia descubrió las inclinaciones de su novio y decidiera poner distancia… pero también estaba lo otro. Manuela quiso trabajar con Jaime en el hostal, y a él le pareció buena idea. Se levantaban juntos, desayunaban juntos, caminaban juntos hasta el trabajo. Una vez allí, se hizo cargo de la recepción y empezó a tramar amistad con Marisa, la chica que limpiaba las habitaciones. Pero Marisa decidió irse. Y llegó Juana. A Manuela, Juana no le caía ni bien ni mal, pero estaba bien para fumar un cigarrillo o tomar un café alguna tarde. Pero Juana se fue. Luego, fue Eva. Y duró menos que el telediario. Y con los clientes… con los clientes a Manuela no se le estaba permitido conversar más allá de un buenas tardes, esta es su llave, qué necesita, en el pueblo no deje de visitar… es malo para el negocio, Manuela. Nos quita respetabilidad. Y pronto Manuela comenzó a aburrirse de llevar en el hostal la misma vida que en casa (Jaime, Jaime y más Jaime…).
Ahora no trabaja, se levanta a las 11, da un paseo por la playa y piensa en el día que se marchará. Algunas veces una mano le oprime el corazón, pero quizás Jaime no la eche tanto de menos, quizás no la quiera con tanto desespero. Y, al fin y a la postre, se le pasará. Los años quedarán entonces como un recuerdo suave.
Jaime piensa en Manuela. En la suerte de que ella siga junto a él. En lo que le ha costado que las cosas sigan ese orden, que no se rompa la cadencia, que ella le espere, que no se marche. Que no tenga amigas, ni otros hombres merodeando a su alrededor. Y en lo difícil que le ha sido despedir a Marisa, a Juana y a Eva. Pagar aquí y allá. Contratar a un sicario para una paliza. Y luego, convencerle para que hiciera desaparecer el cuerpo en la cueva de la cala.
Jaime piensa en Manuela y en la terrible suerte. No quiere ni pensar qué ocurriría si ella se fuese.

Comentarios

Xibeliuss ha dicho que…
Y Manuela un día se despertará y dirá uy, si hoy es cuando quedé con la parca y al final no me he ido de aquí. Se quedó atrapada en el matamoscas, en la tela de la araña Jaime.
Uf, que sabor de boca más extraño.
alicia ha dicho que…
Qué fuerte final... Conozco a alguna Manuela. Espero que siempre haya una rendija de salvación para ella. Besos y escalofríos
Mª. Antonia Moreno ha dicho que…
Hola amigos, sí, este relato deja con un sabor extraño y una cierta incomodidad en la piel...
Era mi intención crear este contraste tan brusco, que incomoda y asusta...

Podemos ser optimistas. Quizás Manuela consigue encontrar un resquicio y huir. Lo cierto es que a partir de aquí todo puede pasar... no hay nada concluyente. Ni en mi imaginación he pensado en qué ocurrirá con estos personajes.

Un abrazo.
Isabel Romana ha dicho que…
Genial!Ya en el segundo episodio, con la desaparición de Marisa y el novio pensé en el asesinato... Así que el pacífico Jaime, el conformista, el enamorado, lleva dentro un maltratador. Pobre Manuela. Me parece que no logrará evadirse de él... Un abrazo muy fuerte.
Mª. Antonia Moreno ha dicho que…
Era un lobo con piel de cordero, Isabel.

Un beso
Sirena Varada ha dicho que…
“A ella sí la engañó, pero a sí mismo, nunca”. Cuando leí esta frase en el capítulo primero sentí una especie de escalofrío, una inquietante sensación a la que encontré explicación en el espeluznante final del relato.
Es magnífico, María Antonia, salpicado de cargas de profundidad (“es en la adolescencia cuando mueres por tus amigos y crees que ellos morirían por ti, que jamás te fallarán, que no te traicionarán, que no te venderán”... “las oportunidades son escurridizas y viscosas”)

La riqueza plástica y argumental de tu literatura crece por momentos.

Un abrazo
Mª. Antonia Moreno ha dicho que…
Querida Sirena... ¿qué he de decirte? Que me encanta que sigas por aquí, leyendo y que te guste.

Un abrazo
Patricia ha dicho que…
Mirá Ma.Antonia, tu cuento es un montón. Tiene la distancia para no involucrarse y sin embargo hay tanto misterio, tanta nostalgia, descubrir que los malentendidos, no sé, se lee en lo que me llevó a leerlo tres veces. Cada vez encontré detalles inadvertidos.
Lo que escribís tiene completud. Tu imaginario está lleno de juguetes y colores. Y encima los prestás. Me parece vulgar decirte esto, siento así, tenía hambre de historias bien escritas.
No sé quien sos y no me importa.
Me quedo con tus cuentos.
Si querés bichar los míos, están en : http://culoentierra.blogspot.com