Padre Pistolas, 1

Gertrudis era una mujer cincuentona que vivía en Madrid, en un pisito con un estrecho balcón que miraba al Museo Reina Sofía. El balcón apenas le ofrecía un sitio a un geranio rojo y a un taburete de madera desde el que Gertrudis contemplaba los ascensores acristalados subir y bajar como si fuesen cohetes que quisieran llegar a la Luna.
Era Gertrudis administrativa de profesión y de vocación lectora de novelas. De lunes a viernes, llegaba a la oficina con sus trajes chaqueta inmaculadamente limpios y planchados; los sábados los pasaba ordenando y limpiando el pisito, además de poner al día toda la ropa del trabajo; los domingos los reservaba para las novelas.

Comentarios

Isabel Romana ha dicho que…
Aquí me quedo, esperando a ver qué ocurre con Gertrudes, de vocación lectora de novelas. Me identifico con ella... Besitos.
Blanca ha dicho que…
Cómo lo haces para conseguir enganchar con todas tus historias desde la primera frase??? Lástima que nos lo des con cuentagotas :-)
Un abrazo.
Mª. Antonia Moreno ha dicho que…
Queridas, espero que Gertrudis no os defraude. Es simpática.
Isabel, yo también.
Blanca... a ver si tú te prodigas más y nos dejas más a menudo esas fotografías tan maravillosas.

Besos