
Hacía tanto frío...
El gorrión, en un vuelo, se acurrucó entre las hojas amarillas que caían de los álamos; curiosas sábanas de pájaro.
El cielo, blanco. Las hojas llovían. Los álamos tiritaban, la ciudad se agazapó, como el gorrión, entre las sábanas.
Comentarios
hermoso poema.. hermoso.. como ese gorrioncillo que nos miras con sus ojos asombrados...
Navero
Un beso
Saludos desde el otro lado del mundo.