El mundo entero se derrumba... y tú y yo nos enamoramos

Casablanca. La película que llueve frases sobre el amor y la vida. El espectador asiste fascinado a la belleza en blanco y negro de la Bergman y la atracción irresistible e inexplicable del fumador que hoy en día no tendría cabida en el cine. Lástima. Los vicios son tan literarios. Casablanca y sus frases, si estuviésemos hablando de dosmildoce, hablaríamos de tuits. Primeros planos para el amor, la desesperación, la incertidumbre, la traición, la soledad, el abandono, la doble vida, la lealtad y la farsa. Y el héroe cansado, triste y melancólico que bebe como un alcohólico, encendiendo un cigarrillo tras otro. Y otro más. Y ese pianista que no quiere recordar cómo el tiempo pasa.
Este puede ser el inicio de una buena amistad. De todos los locales del mundo ha tenido que entrar en el mío. Los alemanes vestían de gris y tú llevabas un vestido azul. Tócala otra vez, Sam. Siempre nos quedará París. Y Casablanca. Y pensar que, aunque el mundo entero se derrumba... aún queda esperanza.


Comentarios

Mar Horno ha dicho que…
Preciosa tu entrada de hoy, y esperanzadora. Inolvidable película. Un beso.
Mª. Antonia Moreno ha dicho que…
Gracias, Mar :-) Un beso!!!
El cine tiene más que ver con el tiempo que con el espacio, con la música que con la pintura. No es esencialmente una cuestión de imágenes, que son como las notas de una partitura, sino de movimientos. El espacio es fotogénico pero sólo el tiempo es cinematográfico. Casablanca. Uno lo comprende: Esta película suele marcar esas diferencias...

Un abrazo fuerte.
Mª. Antonia Moreno ha dicho que…
Gracias por tu comentario y tu visita. Me pasaré por tu blog con detenimiento, lo que he visto (ha sido sólo un vistazo) me ha llamado mucho la atención.

Abrazos
Mª. Antonia Moreno ha dicho que…
Este comentario ha sido eliminado por el autor.