Fascinación


Escucho (y veo) en televisión la noticia del abandono de las alas por un ángel.  La moza en cuestión, tras dejarse seducir por los oropeles, las plumas de ganso, el champán francés, y los focos, decide dejar ese mundo pecador. Quiero asegurarme que iré al cielo, esgrime, cual espada de arcángel (por lo menos). Otra razón es el marido, el pobre o afortunado tipo, según gustos. (La verdad es que desde que Heidi y Seal ya no están juntos... una no se cree del todo eso de las alas y demás...).
Luego, otro día, en otra cadena, el presentador del informativo de las nueve nos insta, nos jalea: Quédense con su cara, (a propósito de una nueva modelo que dará mucho de qué hablar. Ya lo creo). Hombre. A la vista de tales exuberancias, contando con que el cámara saca muchos primeros planos que van desde la barbilla hasta la pantorrilla, eso sí, deteniéndose en cada detalle, lo tenemos difícil. ¿No? Y no nos lo dice una vez, no. Hala. Lo repite, ¡hasta tres veces! Ahí es nada. ¿Retórica? ¿Ironía? ¿Sarcasmo? Vaya usted a saber o vuelva a saberlo, según quiera y elija.
El rostro de la foto es el de una muchacha ecuatoriana, participando en una ceremonia tradicional, algo así como El baile del Niño Jesús (perdonen los eventuales lectores que sepan más que yo de esa danza tradicional). La muchacha sonríe, orgullosa, mientras nosotros, remedos de paparazzi, la asaeteamos con clicks y más clicks. Es un rostro bello, y no podemos dejar de admirar su  expresión plácida, serena. Ingenua. Dulce.
Lo cierto es que me fascinó ver cómo posaba, con el niño de escayola (u otro material perecedero),   centro de los objetivos. Quizás (lo más seguro) es que se sintiese orgullosa por el papel principal desempeñado en la ceremonia. Pero lo cierto es la fascinación complacida. De la que posa y de los que disparamos. Y una entiende, o cree entender. Porqué la moza tan devota quiso saber cómo era aquéllo. Porqué el presentador del informativo nos instaba a mirar con atención la pantalla. Purita fascinación.

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En el atrio de la Catedral de la Almudena, Madrid. Diciembre de 2011. Foto de María Antonia Moreno

Comentarios

Mar Horno ha dicho que…
Pues yo, a estas alturas de mi vida, echo de menos una de esas fascinaciones, que ya estoy de vuelta de todo. Un beso Mª Antonia.
Mª. Antonia Moreno ha dicho que…
Mujer! No creo. Seguro que algo te fascina, casi, casi tanto como al presentador de la tele. Si no fuese así, no podrías escribir. Por que... no es la ficción fascinante?

Un beso, Mar.