Se ha ido octubre y el otoño no ha hecho más que tocarnos con las puntas de los dedos... Tengo miedo del invierno que se acerca, porque sorprenderá a los árboles con su vestidura verde, sólo con un toque de amarillo...
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Tocando el vértice de la montaña |
Así que lo busco en callejones sombríos, cercándolo, llamándolo por ese nombre que creo que es el suyo...
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¿Estará en cualquier esquina? |
y a veces, descubro un tesoro de color que no pertenece a este tiempo...
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No son y sí |
Qué tentación, buscar un lugar fresco y sereno y aguardar
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Como un moderno eremita con cámara digital |
entre flores, calles, niños... aromas y sabores de la plaza del pueblo. Ver el día pasar. A ver si el otoño también.
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No tiene más remedio que acercarse, ¿no? |
Y luego, cuando el otoño esté desorientado, mirar hacia el horizonte y encontrar su secreto azul, verde, amarillo, rojo.
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¿Cuál es el secreto? |
Pensar que el misterio estaba tan cerca.
Caoba, cobrizo, quebradizo y fuerte.
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En un pequeño erizo |
O llameando, justo a mi lado. Enigmas.
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Todo lo cerca que puedas imaginar |
Buscando el otoño, encontrando calma.
Fotos de distintos lugares de la Sierra de Francia (Salamanca), que son secretos... de Mª. Antonia Moreno
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Abrazos, Mª Antonia