Seis abejas, 6

Todo siguió como es menester en nuestras vidas. Lento, aburrido y plácido. Me entretuve en repintar el techo de la cocina y en cortar las hojas secas del ficus, que parecía haber pasado una guerra. Don Romualdo no soltaba prenda. Ramón callaba. Los demás, no. Y así, un día sorpresivo, trajo el coche la policía. Era una pareja uniformada, vestidita de azul marino, él bajo y regordete, ella alta y espigada, casi como la trenza negra que acariciaba su espalda. Don Romualdo bajó a la calle desde su despacho del Ayuntamiento, un tanto avergonzado. El policía le estrechó la mano y le dio un golpecito en la espalda, fue como un abrazo fraternal entre hombres, compañero, no te avergüences que te pasó a ti pero me pudo pasar a mí. La agente le dedicó una sonrisa. El alcale les vio partir en el coche patrulla; en su rostro pintada una expresión extraña. Mezcla de vergüenza, alivio y resolución.
Aquello se ponía bien, de nuevo. Le habían robado el coche. Una banda del Este, en la ciudad. Sí, hombre, en la ciudad. Y se ha venido en bici desde 80 kilómetros, no? Sin despeinarse. Ni Induráin, no te digo. Pues entonces qué. Y yo que sé, eso no es lo mejor. Pues, ¿qué es lo mejor? Lo bueno es que no parece estar bien. No está contento. Si a mí me hubieran robado ese cochazo y me lo devolvieran sin un rasguño... estaría loco de contento, ¿no?
Lo que ocurrió a continuación, vino a ensombrecer todavía más el asunto. A la mañana siguiente, me acerqué al quiosco de Julio por dos motivos. Uno, para comprar la prensa y dos, para averiguar si la bici se la habían llevado los polis.
Pues sí, se la llevaron. Pero eso no es lo mejor. (Estaba empezando a cansarme de la frase). Lea, lea. Sección anuncios por palabras, en este diario, en este. En el apartado Se vende.
Y allí estaba. Se vende Audi A6, seminuevo, precio interesante. Teléfono... Laborables, a partir de las 18 h.

Comentarios

alicia ha dicho que…
¿Vende el coche? mmm.. qué extraño. Veremos por dónde sale la cosa. Romualdo se va a quedar sin coche ni bicicleta!
Un abrazo expectante
Mª. Antonia Moreno ha dicho que…
Eso parece, alicia...

un beso