
¡Qué difícil! La textura de la calabaza. El amarillo de las mazorcas. Los membrillos. Y esa columna rota, y esa pared de piedra que incita a apoyarse, a dejarse ayudar, porque estamos cansados, hace frío y hay que parar un momento.
Si no con la punta de los dedos, toquemos con los ojos.
La foto, hecha hace unos días...
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Saludos