De los días que pasan

Me gusta octubre. Me gusta el aire y la luz y me gusta cuando el día es azul y te confunde, ¿será marzo? ¿será octubre? Me gusta cuando las hojas empiezan a dorarse, prendidas de sol. Me gusta el dibujo que trazan en el aire cuando caen y me gusta el café con leche caliente de media tarde, cuando refría un poco y el cuerpo necesita reconfortarse. Me gusta el campo en octubre, respirar los aromas del otoño y sentir que todo se va durmiendo en un ronroneo dulce. Que hay tiempo de dormir. Aún. Me gusta octubre y la sensación de curso nuevo, de libros sin estrenar, de aromas a plástico de forrar y hojas satinadas.
Me gustan estos días confusos de azul brillante.

Comentarios

Sirena Varada ha dicho que…
La brevedad es el alma del ingenio, decía Shakespeare.
Qué conciso y qué bonito elogio del Otoño. A mí también me gusta octubre, y noviembre... Y es que mi alma se muere en otoño, prendida de instantes eternos.

Venir a tu blog es regresar al hogar; tan relajante, tan acogedor, tan entrañable.

Un abrazo, querida amiga.
Mª. Antonia Moreno ha dicho que…
Querida Sirena... y tú siempre dejas frases para enmarcar. "Esa alma que se muere en otoño, prendida de instantes eternos".
Abrazos