Bajo el sol de la Toscana

Leo Bajo el sol de la Toscana, un librito de Frances Mayer que sirvió de inspiración a la película homónima, que no he visto. Creo recordar que en la peli, la escritora compra la casa y allí se enamora.
En el libro de Mayer las cosas no ocurren así exactamente. Cierto que hay amor (a la casa, a la gastronomía, a la luz, a las hierbas que impregnan comidas y aire de sutiles aromas, a los vecinos stranieri o autóctonos…) pero la escritora, la misma Mayer, llega en compañía de su pareja (poeta, para más señas, inclinado a la horticultura, ¿hay algo más conveniente?), compra una casa espléndida en la Toscana cuyo nombre puede traducirse a algo así como anhelo de sol. Desbrozar, arar, varear olivos, hacer pozos, encalar, limpiar con chorro de arena, cocinar frente a un gran ventanal por el que se cuelan los colores de un valle azul, de un valle mediterráneo.
Hace tiempo, alguien me avisó de los peligros de leer en demasía; también del riesgo que conlleva dejarte absorber por el cine. Puedes olvidarte de tus días para instalarte en otros que no te pertenecen, en otros que no podrás alcanzar. Puedes convertirte en espectador, en vez de en actor de tu propia vida. También les ocurre eso a los escritores que viven dos realidades paralelas, a veces solo una, la que escriben, la que inventan.
Tiene riesgo, sí. Mientras leo Bajo el sol de la Toscana, soy consciente de que nunca desayunaré pan impregnado en aceite de oliva hecho con mis propias aceitunas en un balcón que se mece sobre un valle italiano. Pero alivia. Alivia de la monotonía, de las tristezas de los días, de las pequeñas y grandes miserias, del murmullo de las preocupaciones. Casi noto el sol acariciando mi piel, mientras se hornea una dulce tarta de melocotón y mascarpone.
Siempre buscamos consuelos. Y este puede servir, tanto como cualquier otro.

Comentarios

Aurefaire ha dicho que…
me comentaron de la peli...
igual creo q el libro debe ser mejor...


te mando besos a colores amiga y q bueno q te guste eso de "almas de hada"
:D
Dara Scully ha dicho que…
Quién sabe, nunca se puede decir nunca.



miau
sonriente
Sirena Varada ha dicho que…
Sí María Antonia, se corre el peligro de instalarse en los días que no te pertenecen ni podrás alcanzar pero, (y no sé por qué), eso es algo que sólo me ocurre con el Cine y no con la Literatura. Durante mucho tiempo no conseguí terminar de ver Los Puentes de Madison; hasta cinco veces la dejé a mitad.

Luego resulta que sí, que encuentras un buen papel y te conviertes en protagonista. Si me invitas a tarta de melocotón y mascarpone diré que sí.

Un abrazo muy fuerte.