
Nunca había creído en el amor instantáneo. El amor no se disuelve como el Nescafé, no nace como una flor nocturna, no atraviesa el cielo de mayo sobre una flecha. El sentimiento amoroso lo percibía como el flujo de las mareas, hacia adelante y hacia atrás, en un eterno vaivén. Era menguante y creciente como el ciclo de la luna. El amor no se resuelve en una película romántica de 2 horas, ni en una canción de 3 minutos, ni en los 8 segundos en que unos ojos te miran. Sin embargo, aquella noche ocurrió algo que hizo que sus certezas se desplomaran cual torreón de arena a la orilla de un mar plácido que, de pronto y por sorpresa, se torna desafiante y fiero, amenazador.
Paseaba por una de las calles comerciales de su ciudad de piedra. Entre el teatro y la tienda de ropa de caballero sus ojos se toparon con otros ojos. Adivinó sobresalto y sorpresa. Y luego, esos ojos la miraron deprisa y despacio. La recorrieron entera. Y ella no pudo apartar sus ojos de aquellos ojos. Fueron 8 segundos tan sólo. Los necesarios para que un hombre se enamore. Los suficientes para que una mujer sea barquichuela sin vela en un océano de piratas con parche.
Paseaba por una de las calles comerciales de su ciudad de piedra. Entre el teatro y la tienda de ropa de caballero sus ojos se toparon con otros ojos. Adivinó sobresalto y sorpresa. Y luego, esos ojos la miraron deprisa y despacio. La recorrieron entera. Y ella no pudo apartar sus ojos de aquellos ojos. Fueron 8 segundos tan sólo. Los necesarios para que un hombre se enamore. Los suficientes para que una mujer sea barquichuela sin vela en un océano de piratas con parche.
Comentarios
Un abrazo.
Si te miraran a los ojos con intención de ver adentro, quizás me asustarian por propia desconfianza, pero mi yo exterior siempre ha sido demasiado poco, o al menos me lo parece.
Por supuesto que aguanto una mirada sin asustarla, pero ¿qué puede descubrir de mi? ¿No será que me dejo ir yo en esa mirada? ¿que la convierto por propia voluntad en algo que no pretendía ser?
Está claro: ¡la imaginación al poder!
Un abrazo y estoy con Isadora (bienvenida): ¡la imaginación al poder!
Gracias por estar