Tom y Becky




Parece que el amor es complicado y que es difícil mantenerlo a salvo.

A salvo del egoísmo, del miedo, de los celos, del pasar del tiempo, de los inconvenientes, de la rutina, de la decepción.


Me gusta cuando Tom le ofrece una canica a Becky. Quiere un beso, una promesa. Sencillo.

Después, vendrán otras heroicidades: volteretas sobre la valla, flores, gracietas, pescar en silencio. Lo que sea.


Cuando el amor es tan joven que no se confunde con otra cosa.

Comentarios

Isabel Romana ha dicho que…
Cierto. A mí también me procuró muchas horas de alegría y solaz el buen Tom. Besitos, guapa.
Mª. Antonia Moreno ha dicho que…
Hola, Isabel. Besos.


Y ese Tom tan listo, pintando la tapia blanca????
Aurefaire ha dicho que…
SNIF!!!!!!!!!!!!!!!

quiero un amor asi...
Mª. Antonia Moreno ha dicho que…
Me temo, querida Aurefaire, que el amor de Tom y Becky (como todos los amores y la infancia) es irrepetible...

Un abrazo
Anónimo ha dicho que…
Nada mejor para la desazón que producen las complicaciones del amor, que rememorar aquellos pasajes de la infancia, cuando las cosas eran mas simples o así se las vivía una a esa edad....una sensación similar me ha producido, entre otras, el film "El curioso Casod e Benjamín Button".