Narcisos

Narciso era tan bello que no podía dejar de mirar su reflejo.
Un día, se convirtió en la flor amarilla de tallo largo que habita en las orillas del río Francia, del río Batuecas... de los ríos humildes que fecundan nuestras sierras.

El paseo entre las jaras calientes que desprenden un aroma dulzón.
El rumor del agua que se confunde con el zumbido de los insectos.
El aire, caliente y vibrante, plagado de perfumes de resina.

Nostalgia de la primavera, del sol, de la luz.

Comentarios

Isabel Romana ha dicho que…
Será una flor que crece entre ríos humildes, como tú señalas, pero su color destaca contra cualquier fondo, se hace mirar y desear. Sí que supo Jacinto elegir bien en qué convertirse... Besos.
Mª. Antonia Moreno ha dicho que…
Sí, crece entre ríos humildes y por eso su belleza destaca más...

Un beso, querida Isabel