Aún

Esta historia transcurre en Chile, pluma iridiscente de pavo real. El Pacífico besa Valparaíso, ciudad que habitó el poeta coleccionista de caracolas y mascarones de proa. Su gran biblioteca descansa cuando todos se van. Los libros suspiran libres de préstamos inoportunos, las estanterías se desperezan con quejidos de gratitud. El suelo de madera musita un dulce rumor de tiempo y pisadas antiguas. Sólo la directora trabaja, en silencio y a deshoras, en su despacho. Esa gran biblioteca le proporciona muchos quebrantos, pero también le mantiene una ilusión de muchachita. Trabaja a deshoras porque le gusta escuchar cómo habla la biblioteca. Y por ella. Nunca lo admitiría, pero lo cierto es que cada tarde, cuando todos se han ido, se va a su despacho a soñar nuevos proyectos mientras aguarda. Puntualmente, cuando las luces de la tarde se apagan, el tap tap de unos tacones anuncia que ya es hora. La directora se atrinchera en su despacho y espía a esa mujer desde el cristal de la puerta. Es una bella señora, lleva un velo negro y posee andares seductores. Alta y delgada pero curvilínea, su rostro recuerda el de una virgen renacentista. La directora está fascinada.
La directora de la biblioteca se queda a trabajar todas las tardes, cuando los demás se han marchado a casa. Le gusta observar a la misteriosa señora que camina a lo largo del pasillo, hasta la habitación del fondo, donde se guardan los archivos. En otro tiempo fue el despacho del director.
Cuentan que cada tarde, el director de la biblioteca se quedaba a trabajar cuando todos se habían ido. Le gustaba asistir al espectáculo de rumores de la biblioteca. Allí permanecía hasta que su mujer iba a buscarle, taconeando. Cuentan que era una señora hermosa que solía llevar velo y zapatos altos de tacón y que estaba tan enamorada del director que cuidaba que no trabajase en demasía; era hombre sensible y delicado. Le amaba tanto que aún no ha dejado de ir a buscarle.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Las bibliotecas hablan de esas ilusiones de muchachita, que sostienen quienes escriben y sueñan nuevos proyectos como los que escribes.....

Me gustan sus cuentos con rumores de biblioteca.

Dejo un link...
www. fundacionneruda.org

saludos

Cecilia
Mª. Antonia Moreno ha dicho que…
Bien Cecilia, ya sabes que Neruda me encanta...

Saludos