O meu sonho


Detrás de las casas vestidas a rayas se escondía una vivienda humilde, llena de desconchones y vivencias rotas. O meu sonho se venía abajo, la pintura arruinada, el verde desvaído, la buganvilla rosa sin flores. La encontré una tarde de verano: el viento recorriendo la ensenada, las terrazas con familias que paraban a tomar um café com leite, obrigado. Había otras casas con tejado a dos aguas, balcones, trajes de mil rayas de alegres colores; jardineras con geranios rojos y enredaderas abrazando las ventanas. O meu sonho se caía a pedazos, escondida de sus vecinas presumidas, maquilladas a la perfección; O meu sonho vieja, deshabitada y rota, avergonzada, con la decepción desplomada en la acera. En otro tiempo, esa humilde casa fue el sueño de alguien, (de un hombre, de una mujer, tal vez de ambos), y la imaginaron verde deslumbrante, acariciada por las flores rosas de la buganvilla y la brisa suave del Atlántico.
Se caía el sueño, vencido por los años y los inconvenientes de la vida, las contradicciones y el frío del mar. Pero en otro tiempo fue un relato maravilloso de arena y espuma, de verde y coral, de risa y verano.

Comentarios

Blanca ha dicho que…
Qué bonito relato, tiene un halo de melancolía...
Un beso!
Sirena Varada ha dicho que…
Mi admirada María Antonia, maestra, ¡cómo creces escribiendo!

Daría lo que fuera por haberlo escrito yo.


Un abrazo
Mª. Antonia Moreno ha dicho que…
Blanca, ya es la segunda vez que conectamos a la hora de postear...

Besos
Mª. Antonia Moreno ha dicho que…
Querida Sirena, ufff, gracias...
Abrazos