
Hola, qué tal, cómo te va. Estás más gorda, ¿eh? Te has cortado el pelo. Ay, qué lata, esta noche no podré cenar en el jardín, fíjate qué tiempo, no parece verano. Me han propuesto un viaje para otoño, pero tengo taaaaaaaaaaannnnnnnntassssssssss actividades que...
Nada de ¿Estás bien? ¿Eres feliz? ¿Estás mejor?
Al comentario de que estás pasando una mala racha, que los días parecen desplomarse junto a ti y ser grises acero, y que estás cansado o cansada, y triste, y que no sabes muy bien cuál es tu norte y dónde demonios está el sur... tal vez, alguien te dice, qué lata. Hoy parece que va a llover y se nos va a estropear el viaje, fíjate tú. Con la ilusión que nos hacía ir a Disney sobrevolando un cielo azul.
Comentarios
Creo que un punto de frivolidad es gracioso... pero no perdamos la sensibilidad.
Un abrazo grande, Isabel.