
Siempre acudía a verle en autobús, era más barato y menos ostentoso. Pero aquel julio de oleada de calor, las calles convertidas en fuegos apenas extinguidos, las ropas moldeando los cuerpos de los transeúntes y la brisa fresca huída, quién sabe si más allá de las montañas, marqué el 923 25 00 00. La línea 8 era la que tomaba, el autobús que salía a las media, como mi corazón repartido, medio en mi cuerpo y medio en el otro lado del río, en la casa de irás y no volverás. Un coche blanco, flamante, llegó puntual y el trayecto fue suave y dulce, aliñado con la voz trémula de Pasión Vega,"que uno y uno siempre suman tres", mi pelo ondeando como heroína de película por arte de magia del bendito aire acondicionado.
Cerré los ojos y esperé. Iba casi siempre en autobús: era menos costoso y llamaba menos la atención. Esa tarde, el cielo se había vuelto plomizo y el calor emanaba de los cuerpos, de las piedras, de las farolas. Esa tarde, me había puesto el vestido rosa que dejaba ver mis rodillas y había bebido, un momento antes, una cerveza en la bañera, mientras practicaba: "Hello, how are you? I think that you are very attractive, but a little bossy..." Él era merecedor de eso y de más, de música al atardecer en una casa de Iowa y dos vasos de bebida fuerte, muy fuerte, para templar los nervios del encuentro. Ahora iba camino de la mitad de mi corazón, allá, en la casa de la que nunca retornarás. El taxi, veloz, se deslizaba dulce y con algún trompicón, como las burbujas de la buena cerveza."Hello, how are you?"
Llegué, al fin. Hoy era el último día. El ciclo de cine "Clint Eastwood, el duro más duro" finalizaba con "El sargento de hierro" y yo me había preparado para la ocasión "Yes, you are very attractive, but very, very bossy..."
Comentarios
Besos.
Estoy de acuerdo, qué voy a decir yo!
Si quedé con Clint...
besos Maik, aurefaire, no te salves, mamen somar, luis... (te estrenaste!bien!) mejor dicho, kisses for all of you
un beso
un saludo
besos
Me gusta y me ha calado más el Clint director que el actor, aunque no se me olvidará aquella noche de Navidad solo en Madrid, echando de menos a mi familia, escribiendo una carta tan emotiva como la que me inspiró la banda sonora de Los Puentes de Madison al acabar de verla. Un beso por un recuerdo. Muak
Bueno, no sé por qué pero no me cuesta nada imaginar la escena.
Un beso y espero que la próxima vez el recuerdo sea más alegre.
Mi correo es leonyyo@hotmail.com
Un abrazo..Mónica.
Saludos.