
(Obra de Guillermo Bello, pintor y fotógrafo cubano)
Web del autor: http://www.girazul.com
Al lado de la puerta herida la esperé mucho tiempo, hasta que se hizo la noche. Tardé en comprender que no vendría, que me había mentido, que no me permitiría amarla más. Olía a jara y sabía a desconsuelo. Apoyada mi espalda en la columna recordé sus besos traidores y sus desleales palabras, ella se debía a otra vida y yo, a sus besos y caricias falsas. Las estrellas se habían colgado del techo negro del cielo y el aire traía un recuerdo de arbustos silvestres y fracasos amargos. Nos citábamos en la puerta dañada para querernos. Yo no sabía entonces que ella sólo se prestaba y no se entregaba jamás. Cuando no acudió a la cita, yo me fui. Ya no estoy, aunque todos puedan verme. He huido de mí mismo para no recordar que ella me ha abandonado. Me oculto tras esta máscara sonriente, pero soy mentira. Me he perdido de mí mismo y no quiero encontrarme, es más fácil así. Es menos doloroso que comprender que ya no me quiere, que me abandonó. Huelo la pena, saboreo los amargos desengaños. Aquí, al lado de la puerta magnífica, humillada en el tiempo.
Comentarios
Besos!
(gracias por todo)
Texto subliminal, realmente poético, amargo, impresionante y para muchos, una simple "realidad"
Cariños y siempre estará nuestro blog dispuesto a recibirte como invitada.
Pau y Marco
Gracias a ti por seguir...
la pena, que juega malas pasadas... no crees?
Besos
gracias por acogerme en vuestro blog, seguiré yendo...
besos
Preciosa la canción, no la recordaba...
Besos
gracias Luis.
Besos con aroma a lluvia
Un beso.
gracias por venir, leer y contarlo...
besos
Gracias, leer cosas así me da un colorcito distinto en la mirada! Volveré con más tiempo!
Un saludo!
Sí, sobre todo cuando se ve la situación desde fuera...
gracias por la visita!