Quise

Quise atrapar unas palabras para construir mi casa: redondas vocales, altas consonantes, estiradas eles. Alicatar los suelos con sílabas azules y rojas, enlucir las pareces con rimas asonantes igual que azulejos esmaltados.
Pero se encelaron los vecinos del 6º: mi casa estaba hermosa, cuando salí a comprar tres versos de Pessoa, dos preguntas de Neruda, un cuento de Benedetti y una pizca de prosa de Dulce Chacón, aprovecharon mi ausencia. Abrieron puertas y ventanas, ventilaron las estancias. Las palabras huyeron hacia las tierras verdes del fin del mundo.
Quise copiar palabras para escribir mi casa: libertad, amigo, amor, nacer, ilusión, esperanza. Ser poeta, trazar fonemas con olor a vainilla y limón. Me compré un cuaderno cuadriculado de tapas negras, con la sangre de la pluma, cada cuadrícula, una letra. Surgieron nombres con tino: pasión deseo relámpago, verbos alocados: pensar, callar, mirar. No se comprendieron: hubo discusiones irracionales, caricias sin pausa, besos ininterrumpidos, enardecidas reconciliaciones. Se pelean en días alternos, sólo a ratos están de acuerdo y entonces van y... ¡hacen el amor a renglón seguido!

Comentarios

Luis ha dicho que…
Bellísimo texto lleno de ternura y colores con un final inmejorable. Ojalá todos los finales (y los puntos seguidos o a parte...) fueran así.
Besos y gracias por tu visita, me gusta tu blog. Volveré.
Mª. Antonia Moreno ha dicho que…
Gracias por venir!
Yo también volveré a tu blog.
Besos
Blanca ha dicho que…
Acabo de descubrir tu blog buscando sobre Dulce Chacón. En mi post de hoy hablaba de sus libros, aún no los he leido, pero me "muero" de ganas...
Precioso tu post, me pasaré por aquí de vez en cuando.

Un abrazo.
Línea 12 ha dicho que…
Paso a dejar saludos.
ailice ha dicho que…
Bien Marian, por el texto, bien, muy bien. Admiro tu casa redonda, la del corazón lleno de palabras, preciosas palabras.. las otras para qué no?
Un abrazo grande